Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

COYUNTURAS CRÍTICAS

Consejo de los ángeles: Cuando sientas que la mayor parte del mundo estás en tu misma situación, mira a tu alrededor, habrá gente que la está agravando.La crítica ajena es uno de nuestros mayores miedos. Por ejemplo, nos preocupa la apariencia física, el peso, la edad o nuestro nivel de energía y desconcertados, creemos que esas cosas representan lo que “realmente” somos, por eso queremos que sean perfectas. Pero lo cierto es que somos humanos, por tanto, imperfectos y nos sentimos vulnerables. Y precisamente en el momento de mayor debilidad y fragilidad es cuando llega alguien y nos habla de nuestro peso, apariencia o nivel de energía. No nos lo tomaríamos en serio si antes nos hubiéramos hecho esas mismas observaciones irónicas nosotros mismos, porque el sentido del humor y la humildad es lo único que puede salvarnos. Los ángeles saben que somos mucho más que nuestra apariencia o nuestro nivel de energía y nos piden que mantengamos ese punto de vista cariñoso con nosotros mismos. Entonces, ante las críticas de otros seremos capaces de sonreír y decir: “¡Gracias a los ángeles no me lo creo!”.Desde un punto de vista espiritual, somos conscientes de que el aspecto o el trabajo, así como todo lo que se apariencia exterior, acabará por desaparecer. Si sabemos quiénes somos en nuestro interior, atraeremos a las personas que también lo saben y no a quienes necesitan proyectar sus debilidades en los demás. La próxima vez que alguien te critique, sigue el punto de vista de los ángeles: serás más fuerte cuando más elevada sea la perspectiva que mantengas.

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Pensamientos y reflexiones,

Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida