Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

Los Insultos




Un abad del monasterio de Esceta recibió a un joven que quería seguir el camino espiritual.


- Durante un año, paga una moneda a quien te insulte - le dijo el abad.


Durante doce meses el joven pagó una moneda siempre que era insultado. Al terminar el año, volvió a presentarse ante el abad, para saber cuál era el próximo paso.


- Ve hasta la ciudad a comprar comida para mí.
En cuanto el joven salió, el abad se disfrazó de mendigo y, tomando un atajo que conocía, se fue hasta la puerta de la ciudad.

Cuando el joven se aproximó, comenzó a insultarlo.


- ¡Qué bien! -dijo al falso mendigo- ¡Durante un año entero tuve que pagar a todos los que me insultaban y ahora puedo ser insultado gratis, sin gastar nada!


Al oír esto, el abad se dio a conocer.


- Quien es capaz de no darle importancia lo que los otros dicen es un hombre que está en el camino de la sabiduría. Tú ya no te tomas los insultos en serio, y por lo tanto estás listo para el próximo paso.

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Pensamientos y reflexiones,

Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida