Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

Tu Cruz

Un joven, ya no daba más con sus problemas.

Cayó de rodillas, orando:

"Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada"

El Señor, como siempre, acudió y le contestó:

"Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación. Después, abre esa otra puerta y escoge la cruz que tú quieras ".

El joven suspiró aliviado. "Gracias, Señor" dijo, e hizo lo que le había dicho.

Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver la parte de arriba.

Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo de la pared.

"Señor", susurró, "quisiera esa que está allá".

Y el Señor contestó,

"Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar"

Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, siempre es útil mirar a nuestro alrededor y ver las cosas con las que se enfrentan los demás.

Verás que debes considerarte más afortunado de lo que te imaginas.




Autor: Desconocido

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Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida