Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

CARTA DE UN AMIGO



¿Como estás? He tenido un deseo inmenso de escribirte una nota para decirte que te amo y cuanto me preocupo por ti.

Te vi ayer cuando estabas platicando con tus amigos, aguardé todo el día con la esperanza de que quisieras platicar conmigo también.

Al caer la tarde, envié para ti un crepúsculo de los más hermosos y una brisa fresca para que descansaras, y esperé y esperé, mas nunca llegaste. Eso me dolió
mucho, pero te sigo amando porque soy tu amigo siempre fiel.

Te vi quedarte dormido anoche y tenía tantos deseos de acariciar tu frente, que derramé rayos de luna sobre tu almohada y sobre tu rostro de nuevo esperé, deseando
estar junto a ti para que pudiéramos platicar. ¡Si supieras cuántos regalos tengo aún para ti!

Por la mañana despertaste tarde y saliste apresuradamente sin acordarte nuevamente de mi, tu amigo.

Estuve en tu casa y acompañé a tu esposa a dejar a los niños a la escuela, al Banco y al mercado; no notó mi presencia, el tráfico le pareció terrible y el calor insoportable. No se fijó en la belleza de las flores, ni aspiró su perfume, llevaba demasiada prisa para esas tonterías.

Vi a tus hijos en la escuela, sus risas eran tan frescas y sus caritas lucían tan felices que de nuevo pensé:”Si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. Esperé ansiosamente que se dirigieran a mí, pero tampoco ellos me hablaron.

Si quisieran, oirían “te amo”, trato de decírselos en lo azul del cielo y en el suave susurro del viento, en las hojas de los árboles y en los colores de las flores, en las brillantes estrellas y en las nubes de algodón: los amo.

Si les grito en las cascadas de agua que bajan de las montañas y en los truenos y relámpagos de las tempestades, les doy a los pájaros canciones de amor para que canten; los envuelvo en el calor del sol y perfumé el aire con el aroma de la naturaleza, mi amor es lo mas grande que existe.

Deseo compartir contigo cada instante de tu vida, las pequeñas cosas, tus logros, tus fracasos y tus penas.

Quiero vivir en ti y que vivas en mí, podríamos pasarnos
una eternidad en el cielo juntos.

La decisión es tuya.

Tu amigo

Jesús de Nazaret

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