Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

Donde Dios me quiera

Escuché una historia de un hombre de negocios, que nunca sabré quien es, pero sí sé que Dios quería que yo oyera su historia.


Él era Gerente en una compañía que había sido diezmada por el ataque en las Torres Gemelas. Había citado a los miembros restantes de esa compañía, para compartir su espacio en la oficina.


Con su voz llena de temor, contó las historias de porqué estas personas estaban vivas y sus colegas muertos.


Todas las historias eran simples y pequeñas…


Se sabe sobre uno de los miembros de dicha compañía, que entró tarde ese día porque su hijo empezó el jardín de infantes.


Otro compañero estaba vivo porque le tocó a él ir a comprar rosquillas.


La historia que me golpeó, fue la del hombre que se puso un nuevo par de zapatos esa mañana…


… ese día se averió su auto, entonces decidió caminar hacia su trabajo, pero antes de llegar, una ampolla afectó su pie. Se detuvo en una farmacia para comprar una venda. Por eso él está vivo.


Así que, ahora, cuando estoy atorado en el tráfico, extraño un ascensor, tardo en contestar un teléfono que insiste… todas esas cosas pequeñas que me incomodan… pienso en mí: es exactamente donde Dios quiere que esté en ese mismo momento. Dios me bendice con todas esas pequeñas cosas molestas.


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Pensamientos y reflexiones,

Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida