Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

Mas allá del dinero

Se cuenta una preciosa historia de una familia pobre que tenía la facultad de tomar todas las cosas por su lado positivo. Una mujer rica se interesó por ayudarlos.

Un día la visitó un vecino de la familia pobre y le dijo a la señora que no les ayudara porque la estaban embaucando.

“Los niños de aquella familia siempre comen cosas deliciosas, lujos que ni yo puedo permitirme” – dijo el vecino -. La mujer rica fue a visitar esta familia al mediodía.

Estaba parada junto a la puerta, a punto de llamar, cuando oyó que una de las niñitas le preguntaba a otra:”¿Te vas a servir carne con puré hoy?” “No, creo que comeré pollo asado” respondió la otra niña. Al oír eso la mujer golpeó la puerta y entró inmediatamente. Vio a las dos niñas sentadas a la mesa en la que habían unas pocas rebanadas de pan seco, dos papas frías, un jarro de agua y nada más.

A sus preguntas contestaron que imaginaban que su pobre comida era toda suerte de manjares y el juego hacía que la comida les fuera un verdadero festín. “Usted no sabe lo delicioso que es el pan cuando una lo llama torta de frutillas.” ” Pero es mucho más rico si lo llamas helado de crema”, dijo la otra niña.

La señora rica salió de allí con una nueva idea de lo que significa el contentarse con lo que se tiene. Descubrió que la felicidad no está en las cosas, sino en los pensamientos.

No pidamos que cambie nuestra suerte, pidamos ser transformados nosotros.

Autor desconocido

Follow by Email

Pensamientos y reflexiones,

Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida