Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; aunque ignoren tus esfuerzos; aunque la ingratitud sea la paga; aunque la incomprensión corte tu risa; aunque todo parezca nada; ¡VUELVE A EMPEZAR!

EL EXTREMO EQUIVOCADO





Un día terriblemente frío, un hombre atravesaba un río cubierto de hielo.



De improviso, el hielo se rompió y él cayó dentro del agua.



Su amigo que lo acompañaba, acudió en su auxilio extendiéndole una tabla que encontró a la mano para que, asiéndose de ella pudiera escapar; pero el extremo que debía coger estaba cubierto de hielo, así que no le era posible asirse de ella.



Al fin, después de varios esfuerzos inútiles, exclamó: «Por amor de Dios, hombre, extiéndeme el otro extremo de la tabla.»



Me temo que muchos de nuestros esfuerzos por la salvación de las almas se estén haciendo con el extremo de la tabla que está cubierto de hielo.

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Pensamientos y reflexiones,

Para reflexionar


Piensa en los que no tienen qué comer cuando rechaces tu comida